15 sept. 2009

Ad Honorem

Hoy es uno de esos días en que los ojos se caen y la música suena.

Y no, no es porque sea 15 de setiembre, simplemente a veces el ánimo no le deja a uno sobresalir o tomar partida en el día.

Dediqué mi tarde a tocar batería, a leer artículos en 89decibeles, hacerme un nuevo avatar, publicar una noticia y leer al fusil.

Estoy escribiendo con párrafos minúsculos, cosa que no suelo hacer y escucho un hit de Jason Mraz y un poco de Nirvana, cosa que tampoco. De todo esto podemos diluir suficiente información para determinar mi actual estado de ánimo. ¡Yuju!

Hay momentos en los que uno se pregunta si esos favores en los que caemos, que no eran del todo requeridos siempre cumplen con su objetivo. Yo sé yo sé que no podemos caer en el emo, pero tampoco podemos dejar de lado que muchas veces queremos contribuir o queremos hacer algo que nos nace y esto resulta tener tanta relevancia para otros como los 4 LPs de Shaq.

Lavar los platos y no ser remunerado agradecido es algo. Pero cuando son los sentimientos lo que se brindan -no los cayos con Axión- y no se es bien recibido, es algo humanamente inexplicable.

No por que no se asimile el rechazo, si no porque así es el sentimiento, inexplicable.

Probablemente dentro de un tiempo me ría de lo que estoy escribiendo, y haya aprendido algo de esto, pero por hoy sólo quiero comer cochinadas y tener mi propia venganza en Seattle.