12 ene. 2011

Si yo tuviera una hija...

Se llamaría Amelia.

En mi casa hay dos bebés, ambos varones. Me tiro al piso con ellos, jugamos, cantamos, bailamos. Por supuesto que podría hacer esto también teniendo una hija, pero su crianza no sería la misma, y no entremos en fundamentos machistas, feministas, sexistas, liguistas, etc. porque no lo vale: no es lo mismo criar a un niño que a una niña, punto.

A pesar de mi obsesión para encontrar un nombre adecuado para mi retoña, mi mayor reto sería ese, su crianza, porque el mundo en el que yo vivo ahorita con casi 19 años está lleno de patanes y estos parecen multiplicarse como mogwais, ¿quién no tendría miedo?

Me imagino a mí mismo aconsejándola, explicándole algunas cosas que he aprendido de andar por este mundo, pero sobre todas las cosas, me imagino peleado con ella. Es hija mía, por todos los diablos, claro que chocaríamos constantemente.

Por suerte, soy un excelente padre (sí que lo soy) y ya tengo una canción preparada para ese momento: Trouble in Legoland.



Quizá parezca una extraña elección, sobre todo porque no es del todo un himno a la ternura, pero siento que plasmaría todo lo que yo quisiera decir en ese momento. Ya sé que los hijos son testarudos, que poco escuchan, pero si ella escuchara la canción, me diera sólo esos 5 minutos, lo valdría, porque yo sé que ella me entendería.