29 dic. 2011

Veintinueve de diciembre

1. Hoy tomé una pequeña caminata a la nueva ferretería. Dando vueltas por las alamedas del residencial vi un niño en cuadraciclo; llevaba un casco azul que combinaba con el vehículo. Un par de cuadras después vi un grupo de chicos en bicicleta y de nuevo escuché el motor del cuadra, que se alejaba conforme serruchaba es asfalto. Los muchachos le gritaron adiós. 

2. Acabo de terminar Se7en y predije mucho de lo que pasaba. No es que me sienta gran cosa, simplemente tenía mis expectativas.

3. Hoy terminé 300 páginas de Luis Chaves, lo cual explica -en cierto modo- mi necesidad de enumerar los párrafos. El libro de Chaves fue el primero que rayé en mi vida, más allá de las copias que en algún momento he tenido que leer por fines académicos. Rayé las lineas que me gustaron, los ganchos, los goles, los touchdowns imparables. Caminando me acordé de cuando le hablé y cuando vi a Monte. Esa noche representó una pequeña victoria, una de esas en ñas que uno se intoxica solo de la felicidad, porque las alegrías se viven de la boca para dentro. En mi caminata también topé con un guarda que estaba en las mismas que yo, excepto porque él probablemente olía a Delta.

4. Tener un cuadra es chiva pero tener amigos es mejor. 

5. Hoy meditaba sobre lo que me reconforta que ya haya pasado la navidad. No la sentí, no la viví. Quizá porque -una vez más- las expectativas jugaron su parte. Solo que en este caso no las tenía.

6. Tengo una canción pegada y no sé si tendrá sentido copiar aquí parte de la letra, en realidad no sé si escribir esto y publicarlo será trascendente de alguna forma. Quizá estoy intentando hacerme una pequeña cápsula del tiempo, como ya lo he hecho antes. Quizá quiero retar a mi memoria y tratar de recordar la canción dentro de un año, más o menos. Quizá quiero tomar un foto de este momento pero no quiero usar cámara, quiero amarrar algunos sentimientos a estas palabras y ver si siguen frescos en un par de meses. Tal vez solo quería escribir, después de tanto silencio.