1 nov 2011

¿ Esfuerzo = éxito ?

No sólo hay que apoyar lo nacional, hay que apoyar lo que es bueno. Probablemente la primera vez que leí una frase de este tipo fue en una reseña del primer disco de Time’s Forgotten, donde el autor recalcaba que lo importante no era apoyar las cosas por ser nacionales, sino por su calidad.

Irónicamente, esa afirmación se estaba aplicando a un disco con producción amateur.

Eso me dejó pensando un día de estos en medio de una de esas duchas llenas de reflexión, hasta que llegué a pensar que lo que rescató en ese momento el autor fue el esfuerzo y la ambición por querer hacer las cosas bien.

¿Se puede considerar el esfuerzo una forma de éxito? Si uno lo toma en cuenta todas las bandas ahí afuera hacen un esfuerzo. Sacan tiempo para ensayar, componer, producir su material... Pero, ¿se esforzarán lo suficiente? ¿logran lo suficiente estos artistas para ser considerados exitosos?

Yo creo que del mismo fundamento de “apoyemos lo tico” viene de la mano el conocido “reconozcamos el esfuerzo”.

Han habido bandas que se han esforzado bastante, sin embargo, sus propuestas no capturaron la atención de la gente, que a final de cuentas es la que mide -y determina- el éxito. Mientras que otras bandas que quizá no se han esforzado tanto, llenan sus conciertos y tienen una base sólida de seguidores.

El éxito como tal es difícil de medir. Yo puedo considerar como éxito ver uno o dos comentarios en mi blog, mientras que otro usuario de esta plataforma vea dos-tres comentarios como un “mal día”. Un artista puede sentirse feliz de haber terminado una pintura, pero si no logra venderla o hacerla famosa, quizá no se sienta exitoso.

En ambas situaciones, intuimos que el esfuerzo pasa a un segundo plano cuando se trata de medir la reacción de los demás. Lo que importa es lo que digan. Precisamente por eso nos incomoda si critican lo que hicimos “con tanto esfuerzo”.

Cabe sacar dos conclusiones de esto: a) si hacemos algo, lo que sea que hagamos, siempre puede haber alguien a quien no le guste. Aunque usted haya dedicado su vida entera a escribir un libro, a alguien puede no gustarle, y a esa persona puede que no le importe si usted escribió las últimas páginas con sangre. Es la realidad. b) Las personas se acostumbran a medir su éxito por las reacciones ajenas, cuando deberían darse a ellos mismo méritos. La sociedad no nos tiene acostumbrados a esta práctica, sin embargo -sin ningún título de por medio- considero esta una práctica sana, que incentiva a las personas a proponerse cosas pequeñas por cumplir.

Sin un norte claro, pocas personas pueden sentirse satisfechas con su propios logros e incluso puede costarles ser felices consigo mismos. Y aún teniendo unameta, sin crítica, las personas no pueden mejorar su trabajo, o combatir la monotonía.

Cualquier persona con intenciones de iniciar un proyecto, debe saber que las metas alcanzadas siempre vendrán acompañadas de crítica, la cual debe ser tomada con madurez y con ganas de mejorar el trabajo hecho, lo cual, de ninguna manera, demeritará al artista ni su esfuerzo.

19 oct 2011

Los 5 niveles de Facebook

Hace unas semanas Facebook incorporó algunos cambios a nuestras cuentas, en materia de privacidad (para variar).

Esto nos dio la oportunidad de escoger quién y quién no puede ver nuestras actualizaciones, con una configuración específica para cada una de ellas. A este cambio también se unieron las listas (¿inteligentes?) que nos ayudan a agrupar nuestros amigos.

De esa manera, si quiero compartir algunas fotos de una fiesta con mis amigos de la universidad y nada más con ellos, basta con que seleccione el grupo “Universidad” o que seleccione algunos amigos específicos dando clic en “Personalizado” (eso último en caso de que no quiera que todos mis contactos de la U vean esta foto).

Pequeño ejemplo de cómo cambiar la configuración de una publicación.
(clic en la imagen para ampliarla)

O si quiero compartir esta foto con el mundo (incluso quienes no sean mis amigos) puedo dejar la configuración como “Público”. Estos cambios de privacidad no solo aplican con fotos, sino también con estados, links, videos, etc.

De suscripciones y otros demonios. Tantos cambios al mismo tiempo pueden llegar a confundir a los usuarios. Además de estas listas, se incluyó la posibilidad de tener suscriptores y suscribirse a las actualizaciones de otras personas.

"¿Para qué suscribirse?". Bueno, me pueden resultar interesantes las actualizaciones del político Román Macaya, pero no soy necesariamente su "amigo". Así que me suscribo para estar al tanto de lo que pone.

"¿En qué se diferencia esto de una página de me gusta?" Bueno, si hablamos de una figura pública como Macaya no mucho, pero si hablamos de un hijo del vecino (como yo) que quiere compartir de vez en cuando artículos o videos interesantes con el mundo y no piensa hacerse un fanpage, es buena idea activar la posibilidad de tener suscriptores. 

Los 5 niveles. Aquí es cuando empieza lo interesante. Entendiendo bien esos cambios de privacidad y cómo agrupar amigos en las listas de Facebook, podemos destacar cinco "grupos" de personas.

Agregar un amigo a una lista es muy sencillo, solo escribimos el nombre en
el espacio de la derecha y listo. (clic en la imagen para ampliar)

Mejores amigos. Los mejores amigos son esas personas de las que queremos saber más: qué han puesto en su estado, qué nuevas fotos tienen, entre otras cosas. Facebook automáticamente nos envía notificaciones sobre cada movimiento de estas personas, pero -por dicha- esto se pueden desactivar.

Amigos. Son otros amigos que tenemos, con los que también nos gustaría compartir ciertos estados o información personal. "Hoy me caí :(". Apuesto que a sus amigos (los de verdad) les puede importar, pero a los conocidos o a los suscriptores quizá no tanto.

Conocidos. Yo veo esta lista como "esas personas que saludo pero que puede que no les importe que hoy me caí" (para seguir el ejemplo anterior). A veces se conoce a alguien en una fiesta, se le agrega a Facebook y nunca se le vuelve a ver; este grupo es especial para esas personas.

La pirámide de Zuckerberg.
Con acceso restringido. Son parte de nuestros amigos, pero quizá no sean tan amistosos. Las personas de este grupo solo pueden ver las cosas que tenemos como "públicas". Meta aquí a su ex, a la stalker y, ¿por qué no? a su mamá.

Suscriptores y otros usuarios. Los suscriptores y el resto de usuarios que ingresen a su perfil solo verán lo que tenga como público. Tome en cuenta que las personas que le envíen solicitudes de amistad inmediatamente se harán sus suscriptores, así como las personas que usted borre después de activar la posibilidad de tener suscriptores.

Las suscripciones tienen algo curioso y es que podemos bloquear ciertos elementos de ciertas personas. Basta con meternos al perfil de alguien y desactivar las suscripción de "Juegos" de ese amigo que pasa pidiendo pinceles y vacas para su granja.

Como pudieron ver (si es que llegaron hasta acá), las posibilidades que brindan estos cambios son bastante amplias y aunque no lo parezcan, bastante sencillas. Un minuto de silencio por Google+.

30 sept 2011

Harry Potter y el Recurso de Amparo

Estación King's Cross al Atlántico.
Harry Potter es un pussy.

Seguí su saga durante varios años, salí de la alacena con él, monté una escoba con él y hasta me tomé una cerveza de mantequilla con él. Era una gran tipo, claro que sí, pero tenía un problema: nadie lo sabía.

En su primer año derrotó a su mayor enemigo ¡con un espejo! Sí, una reliquia mágica y luego volvió a su casa a ser el mismo perdedor inadaptado e ignorado de siempre.

Esta tendencia era seguida por sus otros compañeros magos: la misma Hermione, reina de las sabelotodo, volvía a su casa con sus papás (¡dentistas!) a pretender que era una chica común durante el verano. Esa fue la parte que nunca me gustó. 

Ellos tenían poder, ellos podían cambiar el mundo siendo preadolescentes. ¿Por qué se esconderían los magos de los simples mortales, si sus poderes eran completamente incomparables?

Fue exactamente en su último libro, que J.K. Rowling explicó este asunto: en 1689 los magos tomaron la decisión de crear un "Estatuto Internacional de Discreción", en el que establecían que su mundo no debería estar al acceso de los muggles. ¿Por qué? Muy sencillo, sus observaciones los llevaron a darse cuenta, que los muggles querrían usar la magia para solucionar los problemas más sencillos.

Los muggles no hubieran tenido que inventar la electricidad, las vacunas, las computadoras... Es más, posiblemente no hubiéramos tenido que trabajar.

Era obvio. La posibilidad de un mundo regido por humanos comunes que utilizara la magia para solucionar todos sus retos diarios hubiera esclavizado a los magos a cumplir sus ridículas demandas. 

Al menos así sería si todos los mortales fueran ticos.

Foto robada a Fabrizio Durán.